30/04/2006

Misa del árbol

Estoy leyendo un libro hermoso que se llama "Misales".
Quería subir un fragmento, y no sabía si sería mejor aquí, o en la otra Gioconda.
Opté por hacerlo en ambas.
Despues de todo, somos una.


"Querida Una estaba tendida en la mesa, era en el pasto pero parecía la mesa, como esperando el regalo, sin mayor apuro ni sorpresa.
El tironeaba de la enagua en flor advirtiendo con espanto que la enagua procedía de ella, estaba hecha de su misma leve carne, sujeta con pedúnculos vivos a todo el cuerpo.
Era una gran enagua sexual, todo de ovarios, todo de clítoris recios, como pimpollos de rosas rojas en hilera.
-Esta usted colmada...Hay muchos, varios -le decía él, triste sin saber porqué, y gozosamente.
Buscaba enceguecido entre todo el vuelo, como eligiendo.
Debería haber un punto único, el nervio central que atacar.
Lástima que ella no guiase en nada.
Era terrible aquel delantal."

Marosa Di Giorgio
fragmento de "Misa del árbol"
"Misales", 1993

29/04/2006

La inefable Enriquez

Justo cuando estaba por cenar con amigos, llamó EL, a quien denominaremos El Verdadero, porque es eso, el candidato perfecto. El Verdadero tiene gustos parecidos a los míos, lo cual es estadísticamente insólito, dado que adoro pasear por cementerios, a los Manic Street Preachers, el terror gótico, el hip hop y las películas de Todd Haynes, todo al mismo tiempo. El verdadero es una combinación insuperable de elementos: sociable pero no el rey de la noche, barrial y sofisticado, lector imbatible, una brisa de Johnny Deep, sólo que no tan bello, de lo contrario yo no estaría escribiendo esto sino cortándome prolijamente las venas. El Verdadero me tiene cariño. Llama una vez por semana y siempre me charla de eventos sociales, lo que , de paso me inhabilita para conocer a otro varón mas receptivo. Visita y se queda hasta la madrugada debatiendo sobre arte, política y frivolidad. Yo, hecha una tarada. No le rozo la rodilla, no me estiro el escote, no cruzo las piernas como la Sharon Stone. Horror: se me hizo amigo. Es que El Verdadero tiene novia. Habla de ella y yo lo escucho como si no la odiara.
Cuando llamó, El Verdadero estaba sólo porque su señorita novia tenía salida de amigas, y se le había ocurrido convocarme para un festival punk en un antro del que soy semi-habitué. Dije que sí. ¿Que otra cosa podía hacer?Mis amistades sacudieron la cabeza en clara desaprobación. Que como no me dejo de joder, porque no amplío mis horizontes, que estoy perdiendo el tiempo, dijeron los unos. Los otros, que por favor me le tire encima de una buena vez. Mi amiga mas querida me despidió con un cansino " ojalá se te dé, nena".
Que se me va a dar. Me encontré en la puerta con El Verdadero y ninguna de mis insinuaciones llegó a destino. Ni siquiera cuando el se emborrachó. A las cinco de la madrugada, ya destruida, desistí de todo y me marché en taxi, solísima. pero ¡donde estan esos hombres paleolíticos que se veían obligados a engañar a sus novias cuando una mujer demostraba interés? ¿Que es esta nueva tendencia del hombre moderno, sensible y enamorado que mantiene lazos amistosos con una mujer tan regalada como lo estoy yo? ¿Es un histérico? o peor aún, ¿añoro ciertos rasgos machistas? ¿No debería fascinarme que sea fiel y respetuoso? Pues claro que eso lo engrandece. ¡Cómo es posible que sea tan inhumano, que no se permita un cuernito! Para colmo, ya no bebo, así que no puedo tragarme un tequila con Soy infeliz por Lola Beltrán. Cuando entré a casa, mis amistades, aún sentadas a la mesa (las cenas en casa suelen ser maratónicas), me miraron expectantes. No necesité responder a la pregunta de cómo me había ido. Muda y amargada corrí a la habitación, mientras ellos me compadecían. Arropada, con la canción mas furibunda de los Manics destruyéndome los tímpanos, juré que nunca mas. Pero es mentira: no voy a aguantar. Seguro que termino de madrina de su casamiento.

Mariana Enriquez, "El tiene novia"
extractado de su columna de la revista TXT Nº 33

24/04/2006

22/04/2006

Gianni Siccardi

Si tuviéramos un oficio donde reconocernos
y ganas de envejecer
si no conociéramos tanto lugar de ocio
tanta calle desordenada y abierta
tantos bares y hoteles
pozos de perdición o de violencia
donde se usan palabras extraviadas
recursos rápidos
encuentros sin destino
vidas distintas
y hubiéramos abandonado el deseo de volver
a partir
de conocer gente desorbitada
alimentos extraños
músicas fáciles
islas distantes

si no tuviéramos amigos muertos
y enemigos
amores olvidados
si no estuviéramos cansados de los diarios de la mañana
de los deportes y de las ejecuciones
de las estrellas fugaces
de la ferocidad de la calle
de los ruidos de esta ciudad
a los que dentro de poco agregaremos otros ruidos
dejando que el reloj de la cocina
que el sol
recorran estas piezas
tus cosas y mis cosas
que entren aquí el calor y los gritos
que nuestras pobres cosas
sean azotadas por el sol y los malentendidos
que entre aquí la violencia
y se vaya sin saber que aquí un día
entraron la desesperación y el amor
o algo que desesperaba por darse con el amor

si no tuviéramos las palabras
palabras de amistad, de hastío, de indiferencia
palabras complicadas con el amor
palabras que recuerdan el amor
aunque no le pertenezan
si no tuviéramos los ruidos de las palabras
si no tuviéramos cansados de tanta estupidez
y tanto olvido

has pasado a mí
tu soledad que no comprendo
ha pasado a mí tu soledad que no comprendo

aunque siempre estas entre los ruidos
de mis palabras
he encendido este fuego para reconocerte.

"Estas son las palabras que amo"
Gianni Siccardi
de “Travesía”

21/04/2006

32 º Feria del Libro - Buenos Aires 2006

“América latina entera se miró durante décadas en el espejo de nuestros libros: en los que escribíamos y en los que publicábamos” señaló Martínez. “Recuerdo cuánto le admiraba a Gabriel García Márquez, en el invierno de 1967, que las librerías de Buenos Aires estuvieran abiertas hasta altas horas de la noche, y que las amas de casa regresaran de los mercados con libros que se compraban como artículos de primera necesidad, junto con la lechuga y el pan del almuerzo.” El escritor aclaró que los tiempos son ahora otros y que la miseria ocupa en muchos hogares el lugar que tenía antes el conocimiento. “Las batallas de estos tiempos de globalización no se libran ya para conquistar nuevos lectores o para crearlos, sino para que el mercado no los deseduque, para que los lectores no pierdan la costumbre de ver el libro como un modo de verse también a sí mismos."

“Leemos para aprender cómo es la respiración del mundo. Y también leemos para descubrir que el mundo no respira como imaginábamos, sino de otra manera. Todo y todos somos, a cada instante, otros. Si no supiéramos leer, tampoco sabríamos pensar”


Fragmento del discurso inaugural de la 32º feria del Libro, a cargo de Tomas Eloy Martinez

Cuestión de género


"Los hombres engañan más que las mujeres;
las mujeres, mejor."

Joaquín Sabina

18/04/2006

Con vos quiero Gaudí


Si nuestra relación fuera una construcción, no sería una casa, ni un edificio de departamentos. Tampoco una mansión , ni un hotel, ni siquiera una cabaña.
Si nuestra relación fuera una construcción, sería algo de Gaudí.
Una cosa coloidal, de formas blandas, líquidas, lo que sale de la unión de posicionamientos extremos. Algo bello y raro, definitivamente difícil de entender.

Yo, en realidad, quisiera una cabaña, un lugar donde quedarme.
Voy por mi cabaña, busco mi cabaña.
Pero con vos quiero Gaudí.

17/04/2006

Modus operandi


"...A pesar de su instinto de sensualidad comprimido, que le impulsaba al amor, cuando reflexionaba friamente no quería mas que acabar aquella situación de una manera digna y que no le pudiera avergonzar en el porvenir.
Su desconfianza y su razón le impulsaban a cortar pronto sus amores, su sentimiento le arrastraba a seguir hasta el desenlace.
El era hostil a toda actitud falsa e hipócrita. No podía marchar entre convenciones.
Por otra parte su imaginación galopaba y veía siempre el final."

Pío Baroja
"Los amores tardíos"

16/04/2006

Fast Forward

Las cosas se mueven
a la velocidad del corazón
del que contempla.
Fast Forward
Qué espera el mío,
sin paz un solo día?

Pedro Aznar
de "Dos Pasajes a la noche".

14/04/2006

Al lector

El pecado, el error, la idiotez, la avaricia,
nuestro espíritu ocupan y el cuerpo nos desgastan,
y a los remordimientos amables engordamos
igual que a sus parásitos los pordioseros nutren.

Nuestro pecar es terco, la constricción cobarde;
la confesión nos hacemos pagar con largueza,
y volvemos alegres al camino enfangado
pensando que un vil llanto lave todas las faltas.

En la almohada del mal es Satán Trismegisto
quien largamente mece nuestro hechizado espíritu,
y el preciado metal de nuestra voluntad
lo ha evaporado todo este sabio alquimista.

¡El Diablos los hilos que nos mueven sujeta!
Encontramos encantos a objetos repugnantes;
hacia el Infierno damos un paso cada día,
sin horror, a través de tinieblas que hieden.

Igual que un libertino pobre que besa y come
el pecho torturado de una antigua ramera,
robamos al pasar un placer clandestino
que exprimimos con fuerza cual a naranja vieja.

Preso y hormigueante como un millón de helmintos
un pueblo de Demonios bulle en nuestros cerebros
y cuando respiramos, la Muerte a los pulmones
baja, río invisible, con apagadas quejas.

Si el estupro, el puñal, el veneno, el incendio,
no bordaron aún con sus gratos dibujos
el banal cañamazo de nuestra suerte mísera
es que nuestra alma, ¡ay!, no es lo bastante osada.

Pero entre los chacales, las panteras, los linces,
Los simios, las serpientes, los buitres y escorpiones,l
os monstruos aulladores, gritadores, rampantes,
en el infame zoo de nuestras corrupciones,

¡hay uno más malvado, más inmundo, más feo!,
Aunque no gesticule ni lance grandes gritos,
gustosamente haría de la tierra un desecho
y dentro de un bostezo engulliría al mundo;¡

Es el Hastío -el ojo lleno de involuntario
llanto, sueña cadalsos, mientras fuma su pipa.
Lector, tú ya conoces a ese monstruo exquisito,
¡Mi semejante, -hipócrita lector, - hermano mío!

Charles Baudelaire

13/04/2006

Esta noche duermo sola

Estoy muy triste , no se que hacer con tanta tristeza.
La guardo? La escondo? La acomodo en algun rincon donde no incomode?
No se que hacer con tanta tristeza. Las lágrimas fluyen como vertiente al río, imparables, mansas , pero tercas. No quieren otra cosa que no sea eso, salir.
Salir y mostrarse, mostrarme como al final de todo, esto me dolía.
No se que hacer con tanta tristeza.La maquillo, la adelgazo con vino tinto que me hace sentir mas liviana y mas frágil, inmensamente frágil. Mi tristeza busca lugares, momentos, músicas, luces o sombras especiales que le den el marco que ella se merece. Dolerse a su manera.
Es entonces que me encuentro sobre este teclado, tipeando nerviosamente mientras en el otro cuarto se escucha una música increíble. Y veo borroso porque mis ojos –ya dije de la terquedad de mis lagrimas?- se empecinan en seguir viendo lo que escribo entre medio de ellas. Y el vino tinto borgoña que esta a mi lado en esa copa roja, oscura como la sangre es un cómplice necesario y silencioso que sabe quedarse quieto ahí.
No se que hacer con tanta tristeza. Casi nunca me pasa, pero esta noche pasa, me siento inmensamente sola. Y me invade la tentación efímera de no dormir sola esta noche porque no sé, verdaderamente no sé que hacer con tanta tristeza.
Aunque hay teléfonos que nunca dan “ocupado”, esta noche no llamo, esta noche no invito, esta noche no me dejo caer en otro porque sí.
Esta noche no abro mi puerta, ni mis piernas , ni mi alma.
Esta noche duermo sola.

12/04/2006

Sincericidio


Amiga :...y entonces metí en el horno la carne con esa salsa, y listo.
Yo: Mirá vos, así que cocinás...
Amiga: No. Yo hago.

11/04/2006

No hay ellos sin nosotros

"...proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino..."
Preámbulo de la Constitución
de la República Argentina


No es que ahora descubra que hay gente que defeca graciosamente en la Constitución, digo, en este país no es nada extraordinario. Pasa que ahora los medios consideraron oportuno que nos enteremos -masivamente, digo- que en Argentina hay bolivianos que son esclavos, argentinos que son señores feudales de morondanga, que los bolivianos que son esclavos se dividen entre los que se bancan ser esclavos porque se cagan de hambre en su pais (y quieren dejar todo como está), y entre los que les dió demasiada verguenza y ahora salen a reclamar mejores condiciones laborales aunque eso les cueste caro. Se dieron cuenta que hay lugares desde no se vuelve, y la dignidad no cotiza en la Bolsa. Los vecinos de esos lugares y quizás nosotros que lo vemos por televisión nos espantamos y nos asombramos -por un ratito-, y seguimos tomando mate, pensando que como estaran de mal allá que se dejan hacer eso acá.
Ojala que los que hablan pelotudeces todo el tiempo, los que miran y no dicen nada, los que eligen no mirar, o los que miran y les importa un carajo todo, nunca tengan que irse a otro lado a empezar de nuevo. Y si se van (nunca se sabe...) ojalá no les toque en suerte, depender de gente parecida a ellos mismos. Lo mas seguro es que terminen siendo una anécdota, algo que te horroriza pero termina siendo parte del paisaje, eso que sabes que está aunque no se ve.
Porque nosotros sabemos que están
Nosotros sabemos que existen.
Nosotros, que ahora nos preguntamos de donde salen esos terribles hijos de puta.
Lo patetico de todo esto, lo triste, es que no hay ellos sin nosotros.
No pudo haber ELLOS sin NOSOTROS. Todo lo demás, sobra.

08/04/2006

Creeme


Créeme
cuando te diga que el amor me espanta,
que me derrumbo ante un te quiero dulce,
que soy feliz abriendo una trinchera.

Créeme
cuando me vaya y te nombre en la tarde
viajando en una nube de tus horas,
cuando te incluya entre mis monumentos.

Créeme
cuando te diga que me voy al viento
de una razón que no permite esperas,
cuando te diga no soy primavera
sino una tabla sobre un mar violento.

Créeme
si no me ves y no te digo nada
si un día me pierdo y no regreso nunca.

Créeme
que quiero ser machete en plena zafra,
bala feroz al centro del combate.

Créeme
que mis palomas tienen de arco iris
lo que mis manos de canciones finas.

Créeme.
Créeme porque así soy
y así no soy de nadie.

Vicente Feliú

07/04/2006

Tina


María Cristina Lanzillotto , "Tina" desapareció cuando tenía veintinueve años. Estaba casada con Carlos Santillán y tenían dos hijos. Su hermana, Nena Lanzillotto, relata lo siguiente : "...fueron secuestrados los cuatro, el 17 de noviembre de 1976. De ahí la familia fue llevada por distintos lugares. Hasta que llegaron a la policía de San Nicolás. Donde -según el testimonio de un policía- fueron torturados salvajemente. Después estuvieron en otros centros y el 28 de diciembre de 1976 mi hermana y su esposo fueron vistos -por un día- en Vesubio que está camino a Ezeiza. Allí también fueron torturados». En tanto los chicos fueron llevados a otro lugar. Lanzillotto con la voz entrecortada siguió con su relato, «no hay una fecha concreta, pero suponemos que en los primeros días de enero de 1977, María Cristina fue fusilada. Esto lo determinó el estudio realizado por un grupo de antropólogos. En cuanto a qué pasó con Carlos Santillán, no sabemos nada».
Treinta años después, aparece lo que de ella dejaron. Y tal como dice Ana María, -su hermana melliza ,también desaparecida - en un poema dedicado a ella:
"porque quizás es necesario resolver
"dialécticamente la ternura",
equilibrarla como se puede o debe hacer
aun en el espacio mudo del recuerdo..."
Que asi sea.

Tina

Porque uno sabe que detras de eso
-su piel, sus ojos cansados,
su silencio, todo eso-
existe el territorio donde uno puede reencontrarse y nombrar las cosas por su
nombre, detrás del perfil sombrío
de los días y nuestra cara
de perros, de actores, de metafísica,
aferrarse a una parte de la vida que se quedó
en la propia vida de Tina, esa chica
que a veces pasa como una sombra, sin que nadie
se de cuenta
hasta el segundo en que uno presiente
los miles de soles que estallan en su cuerpo,
como un acto revolucionario.
Como las cosas que nunca podré decirle.
Porque estamos metidos en las obligaciones
del presente
y en el miedo al futuro con las manos
en los bolsillos, o en los tristes rincones
del pasado
Sin representatividad. Sin manos, en una palabra
porque quizás es necesario resolver
"dialécticamente la ternura",
equilibrarla como se puede o debe hacer
aun en el espacio mudo del recuerdo.
sabiendo que los labios cambian
pero permanecen al mismo tiempo
por debajo o por detras de las opiniones
no en una hoja amarlla exactamente
Tina es un río, un ancho río de certezas
que sigue pasando
por la incertidumbre de los otros.

"Tina" poema extractado de "Palabra Viva" , compilación de textos de escritores desaparecidos y víctimas de terrorismo de estado en Argentina, desde 1974 a 1983.

05/04/2006

Abelardo Castillo


-Una palabra innecesaria puede estropear un buen cuento; una página innecesaria estropea a un buen lector.
-En cuarenta años de literatura aprendí dos o tres cosas más, pero, por decirlo así, son de orden moral. Por ejemplo: corregir encarnizadamente un texto no es una tarea retórica o estilística, es un trabajo espiritual.
-La poesía no es una manera de escribir, es más bien un modo de vivir, de percibir el mundo.
-Héctor tizón: Uno de los pocos narradores contemporáneos que ha llevado el género histórico a la categoría de gran novela. Uno de nuestros mejores escritores. Como vive en Yala, los porteños simulan que no existe.
-Lo mejor que se ha dicho sobre el cuento es lo que Edgar Poe escribió en su ensayo sobre Nathaniel Hawthorne. No pienso facilitarte las cosas reproduciéndolo. Tendrás que encontrarlo solo. Un escritor es un buscador de tesoros. Los descubre o no. Esa es la única diferencia entre la biblioteca de un escritor y el mueble del mismo nombre de las personas llamadas cultas.
-Deberás pensar por lo menos una vez por día en esta frase de Nietzsche: "Un escritor debería ser considerado como un criminal que, sólo en casos rarísimos, merece el perdón o la gracia: esto sería un remedio contra la invasión de los libros".
-Si la palabra mercado te hace pensar "persa", quizá no seas muy original pero todavía estás a tiempo. Si la palabra mercado te hace pensar en la venta de tu libro, no insistas con la literatura.-Estamos atravesando por lo que yo llamaría una crisis universal del sentido. La religión, la ciencia, el arte, ya no dan respuestas a nadie. El fin de la historia, el fin de las ideologías, la muerte de las utopías, quieren decir sencillamente que no le vemos un sentido al mundo. La pregunta, entonces, sería: ¿Qué sentido tiene la literatura en un mundo sin sentido? No hay más que dos respuestas. La primera: ningún sentido. La segunda es precisamente la que hoy no parece estar de moda: el sentido de la literatura es imaginarle un sentido al mundo y, por lo tanto, al escritor que la escribe.
-Si yo fuera pedagogo, recomendaría a los jóvenes que dejen de leer estupideces, se olviden de los dictámenes académicos, y le peguen una ojeadita a los libros de José Ingenieros. Muy pocos hombres pensaron bien y, al mismo tiempo, escribieron bien en nuestro país. Ingenieros fue uno de esos raros.

Ser escritor
Abelardo Castillo

03/04/2006

Irse


A veces, la mejor manera de querer, es irse.
A veces lo mejor que uno puede hacer por la otra persona es no estar.
Irse es siempre una decisión, no es algo que pasa porque sí. Es de alguna manera, preservar lo querido. Cuidarlo, protegerlo. Guardarse una, y esconderse en una caja donde se elige estar. Callarse y otorgar todo. Que todo pueda ser en su imaginación, también lo mas horrible. Irse para no estar ni siquiera en sueños. Acomodar el equipaje para no dejar nada librado al azar. Sin dejar huellas. Como si nunca se hubiera estado. Con el tiempo aprendés que lo único que te queda o lo que querés que quede de vos, es tu imagen, la imagen de lo que fuiste, y cuando la situación lo amerita, hasta eso dás. Regalás tu recuerdo. Es preferible que piense que igual no valía la pena (yo), ni era para tanto (yo), que seguramente lo olvidé y seguí con mi vida.
Esconder bien adentro las ganas de decirle, de pedirle que venga, que se escape para hacerme el amor, para acariciarme el pelo, para recordarme que es real y de que existe. Ocupar intencionadamente todas las horas del día. Poner a prueba la templanza, viendo con ojos de viejito sabio, para saber que ya pasó el tiempo de la inconciencia. Porque es la distancia, los años, los lugares de donde venimos y a los que vamos los que nos separan. Y nadie vive eternamente en el presente. O quizás si, el presente es lo único real que tenemos, la verdadera vida. Irse se convierte entonces, en un plan torpemente concebido para desacralizar los adioses sin desangrarse en palabras.
Porque irse es, a veces, una maldad nacida de la ternura.

02/04/2006

Esto me huele a podrido


Me está secando la mente esta comedia de enredos en lo que se convirtió el conflicto por las papeleras. Ustedes sigan viendo que hacen, yo, mientras tanto, tomo recaudos.