
El amor no es una profesión
distinguida ni de otro tipo
el sexo no es la odontología
el laborioso empaste de cavidades y dolores
tú no eres mi doctor
tu no eres mi cura
nadie tiene ese
poder, tú eres meramente un compañero/viajero.
Abandona este cuidado médico
convencional, atento,
permítete la ira
y permíteme la mía
que no necesita ni
tu aprobación ni tu sorpresa
que no necesita legalizarse
que no es contra una enfermedad
sino contra tí,
que no necesita ser entendida
o lavada o cauterizada
que necesita en cambio
ser dicha y dicha.
Permíteme el tiempo presente.
Selected Poems
Margaret Atwood